Capítulo Especial: El Amor

15/08/2011

Una vez por semana - Lucas Masciano 

"Thinking of Him" Roy Lichtenstein
Me dicen que soy poco romántica, quizás porque el amor me dura poco, pero lo soy tanto como para enamorarme todos los días... unas 10 o 15 veces.

Ayer fue un día extraño (como casi todos, en realidad). Rebeca me convenció para salir con sus compañeros de trabajo (es monitora infantil), acostumbrados a hacer bromas sobre su profesión, recordar a dulces infantes que les han enternecido y, lo mejor de todo, realizar en público los mismos juegos infantiles y cantar las mismas canciones de dibujitos que con los crios... a veces también algunos otros juegos, del mismo estilo (y con la misma capacidad de avergonzar a los demás), pero con detalles "picantes" que no podrían repetir delante de menores de edad (aunque sean propios de la creatividad de un menor de edad), mientras yo imagino formas placenteras de matarme en ese preciso instante... Vaya: una juerga... Pero, por alguna razón (quizás porque cuando yo llegué ya estaban todos borrachos), ayer me lo pasé bien.

También pudo tener que ver con la presencia de un adonis rubio, con el estilo de george clooney... pero con la pinta de brad pitt... pero de apariencia más masculina... pero mejor.

Era hasta buen partido el chaval, que de repente le dió por invitarnos a todos a un mojito... y yo sin saber muy bien como acercarme (es que soy una puta discreta... ya me lo dice Renata).

Tuve mi oportunidad de contacto justamente por un juego infantil. Todos los compañeros de Rebeca se agacharon de pronto al gritar ella "¡menos cuarto!", y el hombre de mis sueños más húmedos y yo nos quedamos de pie. Aprovechando la circunstancia (como quien aprovecha por donde pasa un rio), me acerqué para entablar conversación. Una voz sensualmente dominante y un divertido ingenio terminaron por enamorarme, hasta que Rebeca decidió intervenir. Pensé primero que era su típica tendencia del "culo veo, culo quiero, y más si es prieto", pero pronto supe que quería darme una advertencia al sacar el tema del juego y hacer que el chico aclarase porque no se agachó: yo no lo hice por no conocer la rima "menos cuarto... maricón el más alto"... el sí la conocía.

No es la primera vez que me atrae un gay. Mi principal tendencia es enamorarme de hombres que están demasiado obsesionados con otra chica como para fijarse en mí, pero en aquello de los amores imposibles siempre consigo superarme a mí misma...

A partir de ese instante, la noche fue bastante salvaje. Ante la falta de objetos punzantes que clavarme en la yugular, decidí ahogar las penas, al modo que Ruth me ha sabido enseñar (a ella la vimos en un momento dado en una barra, es decir, sobre una barra). La frase más repetida esa noche fue "¿dónde está...?", ya que a todos nos dió por desaparecer por turnos y, cuando la noche casi parecía acercarse a su fin, llegó el mio.

Harta de hablar con Victor (el típico hombre al modo de "bala en la recámara", un tanto aburrido y falto de interés, pero lo bastante agradable, y hasta cierto punto atractivo, como para dejarle probar los placeres de la dieta del conejo en caso de no haber ningún otro hombre presente y estar yo muy libidinosa), viendo a la rubia ocupada con su rubio y rellena yo de ron, tinto, cerveza y cierta sustancia oscura con sabor a enjuague bucal con regaliz, me fui de caza. Lo cierto es que si no os cuento lo siguiente no es por un afán censor, sino porque no pasó nada... siguendo aquel dogma que proclama que "si no me acuerdo, no ha pasado"... aunque tengo algunos flashes que sí, lo admito, merecen cierta censura. Lo que sí sé es que me enamoré unas 10 veces más... pero él era diferente...

Y quizás para algunos lo romántico de esa última frase pueda quedar anulado al saber que la digo prácticamente de cualquiera, pero es que todos son diferentes a su manera: Andrés es diferente porque cuando a los demás les recuerdo en imagen fija, a él lo imagino en video (a veces, confieso, en uno de esos videos que te descargas sin querer cuando quieres ver "la guerra de las galaxias" y no te das cuenta de que en la segunda palabra del título hay una a que debería haber sido una e), Alfonso es diferente porque me hace reir, Antonio es diferente porque me dan escalofríos al verle, Alejandro es diferente porque me transmite seguridad, Ángel es diferente porque, cuando me encierra en uno de sus largos abrazos, es uno de los pocos momentos en que pienso que la vida tiene un valor... Y al que diga que eso no es amor o que no soy romántica, si es guapo, que me llame y sabrá lo que es amor...

"Y es por amor que a veces pasan las cosas, si te enamoras una vez por semana"... o 10 o 15 por día...

1 comentario:

Corazón de Maniquí dijo...

Felicidades Andrés!! Te he conocido en el concurso de 20 minutos porque yo estoy en categoría moda y belleza y me he enganchado a tu historia!!! a voy por el capitulo 3!!

bss ♥